“Si visita Viena y se pierde nuestra trinidad culinaria – la fonda vienésa llamado “Beisl”, el café y la taberna típica vienesa Heurigen – ¡la culpa es suya!“ El hombre que lo define con palabras tan claras, debe saberlo, pues no es nada más y nada menos que el alcalde de la ciudad. Cuando Michael Häupl – por cierto, un amante apasionado del buen vino – opina que en Viena se prensa un vino estupendo, entonces no sólo sale a la luz su patriotismo local. En realidad, la viticultura vienesa ha vivido en los últimos años un auténtico auge. Numerosas iniciativas y el empeño sobre todo de los viticultores jóvenes le han proporcionado al caldo proveniente de la vid urbana un fuerte “facelifting“ en lo que respecta calidad e imagen. Pero no se preocupe: la tradicional taberna vienesa Heurigen no ha perdido para nada el ambiente acogedor proverbial. Además del “Viertel“ (jarra de 0,25 l ) de vino blanco o tinto ahora también se suelen tomar copas de excelentes vinos embotellados, desde el Riesling hasta el Zweigelt (uva típica de Ausria), pasando por el Weissburgunder (Pinot Blanc).
Y es que Viena tiene un status muy especial, pues la capital es al mismo tiempo una región vinícola propia. Aproximadamente 700 hectáreas de viñedos se encuentran dentro de los límites urbanos – ¡algo único en el mundo! Marcan el aspecto de la ciudad, representan un factor ecológico esencial y son una zona cercana de esparcimiento apreciada por los vieneses y sus visitantes. Pero sobre todo, son la base de la viticultura vienesa. Viena es sobre todo una región de vino blanco, siendo el Riesling, Weissburgunder, Grüner Veltliner (uva típica de Austria), Sauvignon blanc o Gelber Muskateller vinos verdaderamente afrutados y elegantes. Aunque los viticultores vieneses prensan cada vez más también tintos – empezando por el Zweigelt y St. Laurent (ambos uvas típicas de Austria) o también variedades internacionales de moda como Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah. El vino vienés está marcado tanto por las condiciones climáticas que influyen en su proceso de maduración, como también por los fríos vientos del norte que le otorgan frescura y el sabor afrutado. Una combinación perfecta que produce vinos elegantes y afrutados que se beben fácilmente y son un acompañamiento perfecto para una merienda en una taberna Heurigen o un plato típico de la Cocina Vienesa.
El vino vienés se degusta en gran parte en las tabernas Heurigen donde lo llaman “Gemischter Satz“ por ser una mezcla de varias vides. Se trata de la variante vienesa del “Cuvée“, aunque aquí las cepas están plantadas en el mismo viñedo. Pero además existen los vinos embotellados de una sola vid y alta calidad, que han conseguido que el vino vienés con el tiempo se haya dado a conocer más allá de los límites de la ciudad e incluso del país. Pero también en Viena descubren cada vez más los gastrónomos y entendidos en vinos las virtudes de estos caldos que crecen prácticamente delante de la puerta de su casa – la calidad es correcta y el eslogan “ Vino de Viena“ es además un buen argumento para vender. Tanto más, cuando los caldos vieneses últimamente van ganando premios nacionales, con lo que demuestran que el vino vienés es estupendo.
El auge de los vinos vieneses se debe sobre todo a los viticultores jóvenes de la ciudad que – bien formados y a menudo con experiencia internacional – se dedican a la producción de vinos con una forma de pensar totalmente nueva en lo que respecta a la calidad. Esta “cura de rejuvenecimiento“ queda manifiesta también en una marca nueva que ha sido lanzada con gran éxito: el “Vienés joven“. Ya a partir de principios de septiembre hacen la vendimia de este precursor de la cosecha que viene y a finales de octubre ya pueden presentar por primera vez al público el apreciado vino joven fresco y afrutado. El Joven vienés representa el encanto juvenil y el deleite de su degustación sin complicaciones y tiene especial éxito entre el público joven y en la escena gastronómica.
En el exterior cuelga una rama de pino silvestre y al lado de la puerta el cartel con la inscripción “Ausg’steckt“ – Está usted delante de una auténtica taberna vienesa Heurigen y eso significa que aquí sólo sirven vinos de cosecha propia de vides vienesas. Una tradición que data del año 1784 de un decreto del emperador José II, que permitía a los viticultores servir el vino de elaboración propia. Pero la palabra “Heurigen“ tiene también otro significado: es el vino del año en curso que se convierte puntualmente el 11 de noviembre en “vino viejo“ (Altwein). En ambiente desenfadado, los jardines en las afueras, el buen vino y los platos deliciosos hacen que el Heurigen sea un lugar de excursión muy apreciado por un público variado – desde una joven familia hasta el jubilado, desde el estudiante hasta el director general.
Hengl-Haselbrunner
XIX, Grinzing, Iglaseegasse 10, tel. 01/320 33 30, fax 320 86 96
E-mail: office@hengl-haselbrunner.at
Internet: www.hengl-haselbrunner.at
Algo apartado del centro bullicioso de Grinzing encontrará en el Hengl-Haselbrunner un ambiente auténtico de Heurigen con su jardín y habitaciones acogedoras. Unos de los mejores tintos de la ciudad así como un buffet delicioso con platos del día, como Schinkenfleckerln (pasta con jamón dulce), Topfenknödeln (albóndigas de requesón dulces) o Mini-Grammelknöderln (albóndigas saladas de rellenas), completan la impresión positiva que da este local esmerado y con una gerencia comprometida.
Mayer am Pfarrplatz
XIX, Heiligenstadt, Pfarrplatz 2, tel. 370 33 61, fax 370 47 14
E-mail: mayer@pfarrplatz.at
Internet: www.mayer.pfarrplatz.at
La “Casa de Beethoven“, declarada monumento nacional, situada en la plaza Heiligenstädter Pfarrplatz , es un lugar de peregrinación para los turistas interesados en cultura e historia y al mismo tiempo es lugar de encuentro de un gran número de clientes habituales vieneses. El dueño de este Heurigen clásico es Franz Mayer, que cumple brillantemente con todos sus múltiples roles como viticultor, anfitrión e incansable predicador en favor del vino vienés. Hace tiempo que son legendarios sus vinos Alsegger Riesling y Nussberger Riesling y su bodega de caldos viejos es conocida con razón como “memoria“ de la viticultura vienesa.
Reinprecht
XIX, Grinzing, Cobenzlgasse 22, tel. 320 14 71, fax 320 57 13-22
E-mail: heuriger@heuriger-reinprecht.at
Internet: www.heuriger-reinprecht.at
En el antiguo convento de 300 años de antigüedad se encuentra una auténtica “Meca de Heurigen“ con 15 habitaciones de todos los tamaños y un extenso jardín. Aquí se puede escuchar también música típica en su forma original. El señor de la casa, Hugo Reinprecht, cuenta con una desbordante colección de abridores de botellas y una amplia selección de vinos excelentes.
Göbel
XXI, Stammersdorf, Stammersdorfer Kellergasse 151, tel. 294 84 20
E-mail: weinbau.goebel@a1.net
La taberna Heurigen de Viena ubicada a más altitud es un poco diferente. El arquitecto Hans Peter Göbel ha desarrollado aquí su visión de taberna Heurigen del futuro. En un ambiente moderno y “cool“ en el interior y un jardincito idílico se degustan unos de los mejores tintos de Viena junto con un buffet de interpretación moderna.
Schilling
XXI, Strebersdorf, Langenzersdorfer Str. 54, tel. 292 41 89, fax 290 06 72
E-mail: schilling.weingut.heuriger@aon.at
Internet: www.weingut-schilling.at
Herbert Schilling fue sin duda uno de los precursores del “Heurigen de calidad“ en Viena. Ya a finales de los años ochenta servían aquí en copas Riedel vinos embotellados. Sobre todo los vinos blancos aromáticos como el Riesling, Sauvignon blanc y Chardonnay siguen atrayendo al Schilling de Strebersdorf no sólo a bebedores alegres sino también a amigos de elegantes vinos vieneses de calidad. Otros atractivos son las salchichas fritas, el embutido de hígado y morcillas.
Obermann
XIX, Grinzing , Cobenzlgasse 102, tel. 328 43 41
E-mail: obermann@utanet.at
Internet: www.obermann.at
Hace más de 130 años que existe esta taberna Heurigen situada un poco fuera del centro de Grinzing, al comienzo de la calle Höhenstrasse. Casi no se ven turistas en el pequeño jardín o en las habitaciones acogedoras, en cambio, suelen venir desde hace muchos años clientes habituales que saben valorar los vinos prensados por junior Martin Obermann así como el típico buffet de Heurigen.
Rainer Christ
XXI, Jedlersdorf, Amtsstrasse 14, tel./fax 292 51 52
E-mail: weingut.christ@aon.at
Internet: www.weingut-christ.at
Rainer Christ, uno de los “Shooting Stars“ de la escena vinícola de Viena, ha acabado la metamorfosis de viñador y viticultor a “Winemaker“. Con vinos como el cuvée tinto “Mephisto“ o su borgoña blanco “Vollmondwein“, Christ ha demostrado que su olfato para marketing moderno está tan desarrollado como sus conocimientos de viñedos y bodegas. Esta explotación vinícola de unos 350 años de antigüedad es una auténtica empresa familiar en la que los padres de Christ se ocupan de que haya una buena interacción de estupendos vinos con una taberna típica vienesa.
Michael Edlmoser
XXIII, Mauer, Maurer Lange Gasse 123, tel./fax 889 86 80
E-mail: office@edlmoser.at
Internet: www.edlmoser.at
“Simplemente producir buenos vinos“ – ese es el objetivo de Michael Edlmoser. Y tal como muestran los numerosos premios de los años pasados, incluso ha superado por mucho este objetivo. En el entorno de una de las mejores tabernas Heurigen de Viena, llevada por sus padres Lucía y Karl-Heinz Edlmoser con mucho corazón y empeño, el junior produce vinos que cada año van incrementando su calidad. La selección comprende desde vinos blancos afrutados, típicos vieneses, hasta “Barrique-Granaten“ de estilo internacional.
Irene Langes
XXI, Stammersdorf, Senderstrasse 355
Venta: 2102 Bisamberg, Adalbert-Stelzmüller-Gasse 16
viernes: 17 – 19.30 horas o previo aviso telefónico al
tel. 0664/413 68 69
Irrumpiendo en el negocio – encima un sector puramente masculino – Irene Langes, nacida en el Trentino, al principio no lo tuvo nada fácil cuando se le metió en la cabeza hace años, producir vino en Viena. Gracias a sus conocimientos, encanto y perseverancia ha conseguido establecerse entretanto con su aromático Grüner Veltliner, sus elegantes y afrutados Riesling y sus tintos densos a la cabeza de los (¡las!) viticultores.
Weingut der Stadt Wien
XIX, Grinzing, Am Cobenzl 96, tel. 320 58 05, fax 328 22 86
E-mail: w@m49.magwien.gv.at
Internet: www.weingutcobenzl.at
Por último, el estatus de ciudad del vino es subrayado por el hecho, que la ciudad de Viena cuenta con una explotación vinícola ya desde el año 1905. En su bodega con instalaciones modernas en la parte alta de Viena, el Cobenzl, produce el empresario Thomas Podsednik con la cosecha proveniente de 32 hectáreas de vides, vinos de alta calidad con un carácter típico de la región y premiados en numerosas ocasiones.
Fritz Wieninger
XXI, Stammersdorf, Stammersdorfer Strasse 78, tel. 292 41 06, fax 292 86 71
E-mail: weingut@wieninger.at
Internet: www.wieninger.at
Desde el comienzo de su labor, al regresar de sus prácticas en los Estados Unidos donde obtuvo impulsos decisivos, Fritz Wieninger persiguió de forma consecuente su objetivo: prensar grandes vinos de formato internacional con un toque vienés. La variada selección comprende desde vinos pesados de varias vides hasta Rieslinge elegantes o Chardonnays comparables a nivel internacional hasta Pinot noirs y Cabernets que han redefinido el horizonte de la calidad para los tintos vieneses. La taberna Heurigen , regentada por su hermano Leo, no tiene nada que envidiar en lo que concierne la calidad a otras bodegas y sigue siendo el mejor sitio para degustar sus propios vinos.
Richard Zahel
XXIII, Mauer, Maurer Hauptplatz 9, tel. 889 13 18, fax 889 13 18 10
E-mail: winery@zahel.at
Internet: www.zahel.at
Que el distrito vienés Mauer se haya convertido hoy en día en “estrella ascendente“ en el cielo vinícola de Viena se debe en parte a Richard Zahel y sus vinos excelentes. Por cierto, que de él proviene también la denominación de su estupendo cuvée tinto de Zweigelt, Merlot y Cabernet Sauvignon: Antares, la estrella más clara en la constelación de Escorpión. Si hasta hace pocos años se esperaban del sur de Viena sólo vinos sencillos de las tabernas Heurigen l– los vinos de Richard Zahel nos abren los ojos: desde el vino de moscatel afrutado o el Riesling elegante hasta los tintos fuertes. Compruébelo en la taberna Heurigen regentada por Alfred, el hermano de Richard, situada en la plaza principal de Mauer o en otros sitios.