Tributación de las empresas
Impuesto de sociedades
Las sociedades con sede en Austria, en particular las sociedades de capital (AG, GmbH) están sujetas al impuesto de sociedades por todos los rendimientos obtenidos. Los beneficios están sujetos a un tipo impositivo único del 25%.
Con la bajada del impuesto de sociedades del 34% al 25% en el año 2005, Austria se ha convertido en un emplazamiento económico aún más interesante para los inversores. Dentro de la UE, Austria se ha abierto a los países del Este. El tipo del impuesto de sociedades se encuentra desde el año 2005 al mismo nivel que en Eslovenia. Austria se ha aproximado significativamente a países del Este de Europa con impuestos más bajos, como Hungría, Eslovaquia y Polonia.
Tributación de grupos económicos, un plus importante para centrales empresariales
A juicio de los expertos fiscales de la compañía auditora KPMG, las empresas se beneficiaron ante todo de la tributación de grupos económicos, que es parte de la reforma fiscal de 2005. Para los grupos internacionales, aunque también para las pequeñas empresas extranjeras con sociedades filiales, supone una enorme ventaja trasladar las actividades económicas a Austria. Con las nuevas regulaciones legales, Austria se ha convertido en un extraordinario emplazamiento de centrales empresariales, en particular para la región de Europa del Este.
En la tributación de grupos económicos, las pérdidas y ganancias de los miembros nacionales del grupo, así como las pérdidas de las filiales extranjeras del grupo se compensan entre sí, con lo que se reduce significativamente la base imponible aplicable para el impuesto de sociedades. Las empresas pueden acogerse al régimen de grupos económicos a partir de una participación del 50% y una única acción.
En la adquisición de empresas, el valor consolidado en el activo de una companía se puede deducir durante un periodo de 15 años, lo que en la actualidad no es posible en otros países.
Posibilidades de deducción
Las numerosas posibilidades de amortización disminuyen la carga fiscal efectiva de las empresas hasta situarse en un 23%.
Según un estudio actual del Centro para la Investigación Económica Europea (ZEW en sus siglas en alemán) la carga fiscal efectiva para las sociedades de capítal en Austria se sitúa en el 23,1%. Esto se debe en parte a las numerosas posibilidades de deducción, como pueden ser el importe exento por inversión del 9%. Otras facilidades fiscales esenciales incluyen además los importes exentos por investigación y formación, el importe exento por aprendices, la dedución por pérdidas o el traspaso de reservas inmovilizadas. De este modo, la carga fiscal de las empresas en Austria se sitúa, con un 40%, por debajo del nivel de Alemania.
Importe exento por investigación
Hasta el 35% de los gastos en investigación son deducibles, cuando han servido para el desarrollo y mejora de inventos con pleno valor económico, con lo que Austria ofrece uno de los sistemas fiscales más atractivos de Europa en el ámbito del I+D. Las empresas que no obtienen los beneficios en el mismo ejercicio en el que se devengan los gastos, tienen la alternativa de deducirse una prima de investigación equivalente al 8% de los gastos efectivamente devengados.
Importe exento por formación
El importe exento por formación asciende al 20% de las medidas de formación y formación contínua de los trabajadores. Alternativamente se puede deducir una prima por formación equivalente al 6% de los gastos efectivamente devengados.
Impuesto sobre los rendimientos del capital
El impuesto sobre los rendimientos del capítal para las personas físicas, las sociedades personalistas y los empresarios individuales asciende al 25%, con cuya tributación en muchos casos se deduce ya el impuesto sobre la renta de las personas físicas.
Otras cargas fiscales como el impuesto de actividades económicas o el impuesto sobre el patrimonio, corrientes en otros países, no existen en Austria.
La tributación de las personas físicas
Todos los rendimientos de las personas físicas (tanto los ingresos en territorio nacional como los procedentes del extranjero) están sujetos al impuesto austriaco sobre la renta de las personas físicas, siempre que tengan su domicilio o residencia habitual en Austria. Se considera que una persona tiene su residencia habitual en Austria cuando las estancias en el país se prolongan más de 183 días al año. Si la duración de las estancias es menor a 183 días y no consta domicilio, existe la obligación fiscal restringida de tributar por lo rendimientos obtenidos de ciertas fuentes austriacas.
Está sujeto al impuesto sobre la renta de las personas físicas cualquier ingreso que el sujeto pasivo obtenga de los siguientes rendimientos:
- Rendimientos agrícolas y forestales
- Rendimientos del trabajo por cuenta propia
- Rendimientos por actividades exonómicas
- Rendimientos del trabajo por cuenta ajena
- Rendimientos del capítal mobiliario
- Rendimientos de arrendamientos y alquileres
- Otros rendimientos
Se trata de una enumeración tasada. Es decir, aquellos ingresos que no correspondan a ninguno de los tipos de rendimiento enumerados, no está sujetos al impuesto sobre la renta de las personas físicas.
El tipo impositivo sobre los rendimientos de las personas físicas está sujeto a unas tramos de progresividad entre el 0% y el 50%.

