Desde Otto Wagner y Adolf Loos, pasando por Roland Rainer o la escuela de arquitectura de Vorarlberg, hasta los desarrollos arquitectónicos visionarios y utópicos de Hans Hollein o Coop Himmelblau, la amplitud del abanico, que define un estilo propio arquitectónico en Austria, es enorme.
Los elementos determinantes de la cultura arquitectónica austriaca son:
Las nuevas funciones arquitectónicas, los nuevos estamentos de contratistas y las nuevas tecnologías han diversificado intensamente el actual escenario de la arquitectura, caracterizado por la presencia de una nueva generación con un amplio espectro de puntos de vista. Un elemento común a todos es que reflejan conscientemente tanto la continuidad como la discontinuidad respecto de posiciones históricas, lo que se pone de manifiesto en actitudes decididamente autónomas.