español
Inhalt

Distancias cortas, alta calidad de vida - en la "ciudad de los 15 minutos"

Vivir en una gran ciudad y, aun así, tener distancias cortas para poder llegar a los lugares cotidianos a pie o en bicicleta: en Viena, esto ya es una realidad en gran parte de la ciudad.

© ADVANTAGE AUSTRIA
© ADVANTAGE AUSTRIA
listen

La idea de la "ciudad de los 15 minutos" fue desarrollada por Carlos Moreno, catedrático de Sistemas Complejos y Ciudades Inteligentes de la Universidad de la Sorbona, en París. Este concepto consiste en que se pueda llegar a todos los lugares de la vida cotidiana en 15 minutos a pie o en bicicleta: desde el domicilio hasta el supermercado, el parque, el colegio o el centro de atención médica; todo ello en un cuarto de hora sin necesidad de utilizar medios de transporte perjudiciales para el medio ambiente. El objetivo es crear comunidades más compactas y transitables a pie, en las que las personas dependan menos del coche.

En 2024, Vittorio Loreto y su equipo desarrollaron un método que permite visualizar en qué medida una aglomeración urbana se ajusta al concepto de la "ciudad de los 15 minutos". Loreto es catedrático de Física de Sistemas Complejos en la Universidad Sapienza de Roma y fundador de los "Sony Computer Science Laboratories" de Roma - ambas instituciones están vinculadas al "Wiener Complexity Science Hub

El estudio se ha publicado en la revista especializada "Nature" y muestra que, a nivel mundial, muchas ciudades europeas obtienen muy buenos resultados en cuanto a accesibilidad, como, por ejemplo, Milán, Copenhague, Lisboa y París. En ciudades de EE. UU., África y algunas zonas de Asia, la gente suele tener que recorrer distancias considerablemente más largas para satisfacer sus necesidades básicas. Una de las conclusiones del estudio es que, aunque la «ciudad de los 15 minutos» puede ser un objetivo razonable para determinados lugares, no constituye una solución universal para todos los retos urbanos a nivel mundial.

Las ciudades austriacas obtienen buenos resultados en el análisis: en Graz, el 92 % de la población puede acceder a pie a todos los servicios esenciales en un máximo de 15 minutos; en Viena, esto es posible para el 91 % de los habitantes y, en Innsbruck, para el 89 %.

En la comparación internacional, Viena ya es una ciudad peatonal: los vieneses recorren a pie más de un tercio de sus desplazamientos diarios. Para seguir fomentando esta tendencia, en Viena se están llevando a cabo iniciativas de forma continua. La ampliación de la red de vías peatonales de Viena, el ensanchamiento de las aceras, la creación de nuevas zonas peatonales y la habilitación de carriles bici son algunos ejemplos de ello. Estas medidas urbanísticas también tienen efectos positivos en la calidad del aire urbano, la desimpermeabilización del suelo y la intensidad del ruido. Los barrios llenos de vida y la mejora de la calidad de la estancia en el espacio público son efectos secundarios positivos.