La historia de la empresa austriaca de tecnología médica comenzó MED-EL hace más de 50 años en la Universidad Técnica de Viena. Desde entonces, la compañía ha desarrollado innovaciones pioneras y ha seguido impulsando los avances tecnológicos para mejorar la vida y la experiencia auditiva de las personas con pérdida de audición. Ahora ha presentado el primer y único implante coclear del mundo completamente invisible, con todos sus componentes situados bajo la piel.
En los casos de pérdida auditiva leve o moderada se utilizan audífonos convencionales, que amplifican el sonido para que los ruidos se perciban con mayor intensidad. Sin embargo, cuando la pérdida auditiva es grave, esta solución puede resultar insuficiente. Es entonces cuando entran en juego los implantes cocleares. Estos dispositivos evitan las partes dañadas del oído interno y estimulan directamente el nervio auditivo. El sonido es captado por un dispositivo y transmitido al implante, que estimula la cóclea mediante señales eléctricas. A continuación, el nervio auditivo transmite esas señales al cerebro, donde se procesan y se perciben como sonidos.
En 1975, Ingeborg y Erwin Hochmair, fundadores de la empresa familiar austriaca MED-EL, comenzaron a desarrollar implantes cocleares. El primero se implantó quirúrgicamente en 1977 y sentó las bases de los dispositivos modernos actuales. Desde las primeras etapas de la investigación, los fundadores tenían un objetivo claro: crear un implante completamente invisible desde el exterior. Consideraban que esta solución no solo resultaría más estética, sino que también podría tener efectos psicológicos positivos para los usuarios. Sin embargo, durante mucho tiempo no existieron baterías ni micrófonos adecuados para hacer realidad esta idea. Cuando el micrófono se encuentra bajo la piel, por ejemplo, el sonido se altera. Desarrollar un micrófono capaz de compensar este efecto fue el mayor reto tecnológico.
Tras 15 años de investigación y desarrollo, MED-EL ha presentado el primer implante coclear cuyos componentes están completamente integrados bajo la piel. Cerca de 40 pacientes de todo el mundo ya cuentan con este dispositivo y, recientemente, se ha realizado el primer implante fuera de un ensayo clínico. Para las personas con pérdida auditiva, esta innovación supone un paso más hacia una mayor autonomía, libertad y calidad de vida. El dispositivo puede utilizarse incluso durante la noche o bajo el agua y permanece plenamente operativo mientras se recarga la batería.
Este año, MED-EL también ha recibido el premio TRIGOS, uno de los galardones austriacos de referencia en materia de responsabilidad empresarial. El reconocimiento distingue el compromiso internacional de la compañía con proyectos en países en desarrollo y mercados emergentes, centrados en reforzar de forma integral los sistemas de atención a la salud auditiva. Sus iniciativas se enfocan especialmente en la formación, el diagnóstico precoz y la divulgación del conocimiento de manera accesible. Con ello, MED-EL persigue un objetivo: superar las barreras de comunicación asociadas a la sordera y mejorar la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva en todo el mundo.