El Derecho Contractual austriaco se basa en el principio de la libertad contractual, según la cual las partes contratantes pueden regular libremente sus relaciones contractuales, siempre y cuando las cláusulas contractuales no sean contrarias a las buenas costumbres ni sean ilegítimas. Se entiende por contrato la declaración de voluntad concordante entre la oferta y la aceptación. En principio, ni la oferta ni la aceptación están obligados a guardar una forma. Según el derecho austriaco, los acuerdos verbales y, bajo determinadas condiciones, los acuerdos tomados por actos concluyentes (acuerdos tácitos) también son completamente válidos.
No obstante, hay algunas excepciones de esta libertad formal, por ejemplo en lo que respecta a acuerdos sobre fianzas, contratos de seguros y algunos acuerdos sujetos a la protección del consumidor. Para que surtan efecto, dichos contratos deben formularse por escrito. Para las actas notariales existen unas normas formales aún más rígidas. El acta notarial es necesaria principalmente para crear sociedades y para ceder cuotas de participación de sociedades de responsabilidad limitada (“Gesellschaft mit beschränkter Haftung – GmbH”).
Los negocios empresariales se tramitan generalmente basándose en las Condiciones Comerciales Generales de una de las partes que formalizan en contracto. Según el derecho austriaco, las Condiciones Comerciales Generales no podrán perjudicar excesivamente a la parte contratante y sólo serán válidas si la parte contratante las acepta.
En las transacciones de divisas con países de fuera de la UE tampoco hay restricciones (salvo unas pocas excepciones) en los pagos que resulten del comercio exterior, de inversiones o de otras transacciones, así como tampoco en la exportación de capital, dividendos, ganancias u otras rentas. Las empresas extranjeras tienen acceso al mercado de capital austriaco sin limitaciones. Sin embargo, en algunos casos hay que tener en cuenta que existe la obligación de notificar las transacciones de divisas al Banco Nacional de Austria, principalmente para fines estadísticos.
Para más información:
Österreichische Nationalbank (Banco Nacional de Austria)
Otto Wagner Platz 3
1090 Wien
Austria
Si no se exporta a otro estado miembro de la UE, la documentación de exportación depende de los siguientes factores:
- del valor de las mercancías,
- del destino a dónde se suministran las mercancías,
- y del hecho de si las mercancías están sometidas a una restricción a la exportación.
- declarar la exportación de mercancías en la oficina de aduana correspondiente y
- presentar los documentos de transporte, la factura correspondiente y los permisos de exportación necesarios.
Según el Derecho austriaco, para que un convenio de arbitraje sea válido, deberá formalizarse por escrito. Una cláusula de arbitraje mediante faxes o e-mails recíprocos cumple este requisito legal. En los contratos con conexión internacional se recomienda llegar a un convenio de arbitraje. El arreglo de litigios a través de un procedimiento arbitral es comparativamente rápido. Al final se tiene un fallo arbitral que también es ejecutado por tribunales estatales austriacos.
El Tribunal Arbitral Internacional de la Cámara de Comercio de Austria con sede en Viena, es una prestigiosa organización arbitral. Cada vez tiene más aceptación como oficina internacional de conciliación de conflictos jurídicos, y contribuye en gran medida a la fama que tiene Austria como lugar de arbitraje internacional.