¿Qué tienen en común un ajolote y un ordenador cuántico? Convierten a dos científicos que investigan en Austria en miembros de la Royal Society. La pertenencia a esta institución es equiparable al “Óscar a toda una trayectoria” en las ciencias naturales. Este año, Elly Tanaka y Peter Zoller han recibido esta prestigiosa distinción, situándose así en una compañía de excepción.
Elly Tanaka es bioquímica. Su campo de investigación es la biología de la regeneración. Esta científica analiza cómo los organismos pueden reconstruir tejidos y órganos complejos y qué condiciones genéticas son necesarias para ello. El ajolote es conocido por sus extraordinarias capacidades regenerativas: este anfibio mexicano no solo puede regenerar extremidades, sino también partes del cerebro. Por ello, esta especie es objeto central de sus estudios. Los hallazgos pueden contribuir al desarrollo de nuevas terapias en medicina regenerativa. Elly Tanaka está considerada internacionalmente como una de las principales expertas en el ámbito de la biología de la regeneración y actualmente dirige el Instituto de Biotecnología Molecular (IMBA) de Viena, perteneciente a la Academia Austriaca de Ciencias (ÖAW).
Peter Zoller es físico teórico. En la década de 1990 sentó las bases fundamentales para el desarrollo del ordenador cuántico y está considerado uno de los arquitectos de la investigación cuántica moderna. Su trabajo pionero en la tecnología de trampas de iones tuvo un gran impacto y dio lugar a importantes avances experimentales. Sus líneas de investigación también se reflejan en la cofundación, en 2003, del Instituto de Óptica e Información Cuántica (IQOQI) de la Academia Austriaca de Ciencias (ÖAW). Peter Zoller ha colaborado estrechamente con grupos teóricos y experimentales en centros de investigación líderes a escala internacional. Es uno de los científicos más citados de Austria y, desde hace años, figura como candidato destacado al Premio Nobel de Física.
La Royal Society de Londres fue fundada en 1660. Es la sociedad científica más antigua que ha existido de forma ininterrumpida y una de las más prestigiosas del mundo. Entre sus miembros figuran nombres como Isaac Newton, Charles Darwin o Albert Einstein. Entre quienes han representado anteriormente a Austria figuran, por ejemplo, Konrad Lorenz, Erwin Schrödinger, Lise Meitner o Eduard Suess.
No solo los premios científicos, sino también la pertenencia a instituciones como la Royal Society, son indicadores de la excelencia investigadora. Por ello, la doble incorporación de este año supone un reconocimiento destacado para el ecosistema científico de Austria. Actualmente, seis miembros desarrollan su actividad investigadora en el país. Los dos nuevas incorporaciones trabajan en ámbitos con gran impacto futuro para la sociedad: las ciencias de la vida y las tecnologías cuánticas.
Recientemente, también ha sido publicado un ranking universitario, el llamado "QS University Ranking". Las instituciones austriacas han mejorado notablemente su posición respecto al año anterior; de hecho, son las que más han avanzado en Europa. De los más de 1 500 centros evaluados, entre los 500 mejores figuran seis de Austria. Según los criterios de esta clasificación, Austria avanza por buen camino en materia de estudios, docencia e investigación.