Para muchos austriacos, ver el logotipo de Schartner Bombe basta para hacer aflorar recuerdos de la infancia. Unos recuerdan con los ojos iluminados la estilizada botella de medio litro de vidrio marrón. Para otros, la felicidad burbujeante salía de la pequeña botella verde de formas redondeadas. En cualquier caso, su contenido celebra este año su 100.º aniversario: Schartner Bombe.
No todas las limonadas nacieron de un manantial de agua mineral, pero esta sí. El agua de la fuente tenía propiedades medicinales y se utilizaba en un balneario. Sin embargo, como cura a base de agua no tuvo demasiado éxito debido a su marcado sabor característico. Fue entonces cuando Otto Burger tuvo la idea de mezclarla con un sirope de frutas elaborado por una empresa vecina. Y voilà: el resultado convenció y así nació Schartner Bombe.
Los años 60 fueron una época bastante agitada: se produjo un segundo cambio de propietario, se trasladó la planta de producción y se amplió la marca. Además, Schartner Bombe ya no podía comercializarse como «limonada de agua mineral». El agua mineral debe embotellarse directamente en el manantial y, tras el traslado, este ya no era el caso. Pero ni la sed de sus seguidores ni el éxito de la marca se resintieron; todo lo contrario: se construyó entonces la que era la mayor planta embotelladora del mundo, con una capacidad de 40 millones de botellas. Por desgracia, la inversión resultó ser demasiado ambiciosa y dio paso a una nueva etapa de turbulencias.
A mediados de los años 90, el barco de las limonadas volvió a aguas más tranquilas: la empresa familiar austriaca Starzinger adquirió la marca de culto Schartner Bombe y retomó la senda de sus primeros éxitos. Sus fieles seguidores de entonces siguen eligiendo hoy la característica botella verde de inconfundible silueta: 16,5 cm de altura, 6,5 cm de diámetro y una capacidad de 0,25 litros, en sus dos sabores clásicos: naranja o limón.
Starzinger también cuenta con una larga trayectoria en el sector de las bebidas y aquí hay otro motivo de celebración: desde hace 120 años, esta empresa familiar produce bebidas de calidad como agua mineral, limonadas, bebidas energéticas, zumos de frutas y cerveza. Además, está considerada como uno de los embotelladores más eficientes y exitosos del mundo.
Así que, ¡doble brindis y que sigan llegando muchos años de éxito y un futuro tan refrescante y burbujeante como hasta ahora!